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Tuesday, October 29, 2013

Emilio Ichikawa sobre “Hijos de Saturno”, de Osvaldo Navarro

Técnicamente tiene que ver con esa narrativa testimonial, esa literatura de la memoria que tanto ha marcado la novela cubana de las últimas décadas. Navarro, poeta y periodista, encuentra en ese género un sitio cómodo desde el que emitir sus credos de artista; sin embargo, considero que es también un método creativo que lo aguanta demasiado; es decir, que limita el vuelo del verdadero artista. A diferencia de El Caballo de Mayaguara, cuyo personaje es diáfano, convicente, y que como libro emerge naturalmente de una época precisa y se inscribe con fuerza en otra hasta el punto de que toda la generación de los `80 le tiene al menos como un título familiar, el Comandante Eustaquio de Hijos de Saturno tiene demasiadas aristas “postmodernas”, regustos del momento que nos lo hacen más rebuscado que misterioso. De ninguna manera encantador. No importa que la novela sea de carácter testimonial: el encanto puede escasear también en el ámbito de lo real.

(Osvaldo Navarro: el derecho a mentarle la madre a los tomates, Web Emilio Ichikawa)

Monday, October 28, 2013

Leopoldo Ávila vs. “Dos viejos pánicos”, de Virgilio Piñera

Si uno se pregunta de dónde sale tanto miedo y trata de explicarse esta obra, teniendo en cuenta el medio social revolucionario en que se produce, no va a encontrar respuesta posible. Nada más lejos de la Revolución que esa atmósfera, sin salida posible, en que Virgilio Piñera ha volcado sus pánicos. La nueva sociedad no ha influido en la obra, no ha sido por lo menos, entendida, por un autor, que se aferra a viejas frustraciones que carecen de razón. Ni siquiera una ráfaga del mundo nuevo entra en el viejo mundo de Piñera. Su frustración se amarra de tal manera a sí misma que la obra resulta extemporánea, totalmente ajena a nosotros, extraña a esa manera de ser cubanos que Piñera ha defendido alguna vez como características de su teatro.
   Desde este punto de vista, parte hoy, como ayer, de una negación. Es curioso que Piñera, para quien se reclama el honor de haber hecho teatro absurdo antes que Ionesco, ahora repita lo que no es más que el reflejo artístico de una sociedad decadente en medio de nuestra sociedad. Por este camino sólo lograremos en arte el nivel de copiadores asombrados del último grito europeo y ofrecer el contradictorio espectáculo de una Nación en posiciones de vanguardia y un arte a la cola imitadora del arte del decadente capitalismo mundial.

(Dos viejos pánicos. Verde Olivo, octubre 1968. Visto en: La Habana Elegante, segunda época)

Friday, October 25, 2013

Guillermo Cabrera Infante vs. Nicolás Guillén

Pero si se lee un poema de Guillen de después de su conversión se ve cómo su arte se vuelve artesanía y su poesía deviene propaganda de partido. A veces suena como un alquilón de a diez la línea, como con su poema a Stalin (escrito durante las grandes purgas), en el que llega a emplear la santería (de la que no sabía nada) y a invocar los dioses afrocubanos como si fueran deidades dudosas:

¡Stalin, que te proteja Changó y te cuide Yemayá!

(Vidas para leerlas, Alfaguara, 1998)

Thursday, October 24, 2013

Fermín Gabor vs. “La noche de insomnio, Gertrudis Gómez de Avellaneda”, selección y prólogo de Antón Arrufat

De las fijaciones de textos ajenos realizadas por Arrufat tiene ya el lector algunas muestras. (Su edición de La carne de René, de Virgilio Piñera es conocida como El picadillo de Antón.) Verdadero especialista en reescribir maestros, quién sabe cuántas aportaciones suyas leemos como si fuesen poemas enteramente piñerianos. Y ahora sus desafueros filológicos lo han llevado a producir la que puede considerarse como edición más peregrina de La Peregrina. 
   Él consigna en nota inaugural que ha eliminado de los poemas todos aquellos versos que no le convencían, y en su lugar ha colocado hiladas de puntos suspensivos tal como acostumbraba a hacerse en vida de la poeta. Siglo XIX para una decisión y XX para otra, acto seguido reconoce la supresión de las mayúsculas que doña Gertrudis utilizaba al inicio de cada uno de sus versos. Y para rematar, elimina los signos de admiración tan abundosos en la poesía romántica. Por privilegiar la moderna lectura en voz baja, sostiene.
   En resumen, el cuarto de Tula le cogió candela. Porque no importa cuánto cariño haya dedicado en su prólogo Arrufat a la descuartizada de Puerto Príncipe, termina por tratarla como a histérica a quien se hace preciso controlar en enfásis, exclamaciones y momentos de desfallecimientos. Con mano de antologador le tapa la boca, y se ufana de ello como si estuviera coronándola en el Tacón. O dicho mejor aún: la corona a taconazos. 
   Promete salvarla de la polilla y la trata como a cucaracha. Arrufat deja para nosotros la mejor edición lobotomizada de Gertrudis Mucho-Hombre y nuestros académicos le estarán agrecidos por el churro. (Con tal de no dar golpe miran con buenos ojos las chapucerías del primero que pase.) 

(La lengua suelta # 15, La Habana Elegante, segunda época)

Wednesday, October 23, 2013

Guillermo Rodríguez Rivera vs. Antonio José Ponte

Ponte es uno de esos partidarios del pluralismo que pueden aplastar la posibilidad de opinar del “otro”. Tiene muy claras las opciones: o comisario político o gusano. Me imagino que el habrá hecho la opción no oficialista, “independiente”, pero permítaseme decir que yo no he sido nunca ninguna de las dos cosas aunque, acaso por ello produzca el rechazo de los fundamentalistas, y así como los comisarios me vieron como gusano, los gusanos me ven como comisario.
   Lo que ocurre es que buena parte de los comisarios que conocí y sufrí se han hecho gusanos, como es muy probable que algunos de los gusanos de hoy devengan marciales comisarios como se les brinde la oportunidad, porque gentes hay que no conocen aquello que los clásicos llamaban la aurea mediocritas. Y claro que existen los que desdeñan la oficialidad de los pobres pero se apuntan enseguida a la de los poderosos.
   Acaso por esa rigidez de pensamiento, nos concebía a los jóvenes escritores que hacíamos El Caimán Barbudo como sometidos a un juramento “militar o de partido”. Estoy seguro de que Ponte, en sus tiempos de estudiante de tecnología, vio demasiadas películas soviéticas de los años cuarenta.

(Un receptor y emisor oblicuo, Cubaencuentro, abril 2006)

Tuesday, October 22, 2013

José Álvarez Baragaño vs. los intelectuales “apolíticos”

Los intelectuales que mantenían el “apoliticismo” de la literatura, la irresponsabilidad de la poesía y la neutralidad del pensamiento, fueron siempre instrumentos conscientes o inconscientes de las fuerzas opresoras que la Revolución se ha encargado de destruir. Pero esa irresponsabilidad permanece, se pretende que hacer una declaración de “dientes para fuera” a favor de la Revolución, que escribir un artículo sobre la Reforma Agraria o la soberanía nacional, constituye una toma de conciencia del proceso político e histórico. No es así. Una toma de conciencia de nuestra encrucijada exigiría no solo una definición a favor de la Revolución, sino también inscribirse dentro de las angustiosas preguntas del hombre contemporáneo que el existencialismo, el surrealismo, el marxismo han utilizado, y que constituye su empuje revolucionario. Es un sueño pensar que partiendo de Santo Tomás y de Santa Teresa, de Maritain y Claudel se puede inscribir una conciencia revolucionaria en nuestro proceso literario. La Revolución tiene su fundamento en los pensadores revolucionarios y nada más.

(De la responsabilidad literaria, Lunes de Revolución, enero 1960)

Monday, October 21, 2013

(Luis Rogelio Nogueras) vs. Manuel Cofiño

Según viejas consejas de mujeres,
el famoso escritor Manuel Cofiño,
acostumbraba, de niño,
a escribir con su mierda en las paredes.

(Citado por Jesús Díaz en El fin de otra ilusión, Encuentro de la cultura cubana, Nos. 16/17, 2000)

Friday, October 18, 2013

Jorge Mañach sobre los origenistas

Pero también puede muy bien ocurrir, amigo Lezama, que no sea tanto una limitación mía como una extralimitación de ustedes. También es posible que ustedes se hayan forjado un concepto de la poesía demasiado visceral, por decir así, demasiado como cosa de la mera entraña personal, ajena a la sensibilidad de los demás. De viejo es sabido que la poesía ha estado oscilando siempre entre el polo de la expresión y el de la comunicación, y que se ha acercado más al uno o al otro según el humor de los poetas y de los tiempos. Pero en todas las épocas, hasta esta que vivimos, el poeta se sintió en alguna medida obligado a hacer comunicable, en términos de la común experiencia y del común lenguaje, la sustancia misteriosa de sus sueños y las aventuras de su fantasía. Llevaría un espacio, del que ahora no dispongo, el exponer la explicación que me tengo hecha de por qué, a partir de la resaca romántica, el individualismo poético se ha ido exacerbando con el humor mayoritario de nuestro tiempo, hasta dar de sí esos excesos de expresión sibilina, en que el poeta se queda ya casi enteramente sólo con su misterio.

(El arcano de cierta poesía nueva. Carta abierta al poeta José Lezama Lima. Bohemia, septiembre 1949)

Thursday, October 17, 2013

Manuel Vázquez Portal vs. “el artista capataz”

De ese rejuego infernal brota el artista capataz, aunque no sea el artista más diestro, pero sí el más leal. Este artista capataz se torna correa transmisora de los designios del poder para el resto de los artistas. Lleva y trae. No puede otra cosa. Gira, según le impone la polea del poder. Han sido estos los sucesivos Pavones, aunque con otros apellidos, de la cultura cubana, y han ido creando sus propios sucesores. Con su flaco poder han repartido premios y lustres, y de Luises Pavones se ha transitado a Edeles Morales, sin que, en rizoma, nada cambie, ni pueda cambiar en el futuro de mantenerse tal situación. Ha de cambiar primero la relación gobierno artista para que cualquier debate en este sentido fructifique verdaderamente. Ha de ganar primero el pensador su libertad de pensamiento para que pueda decir el nombre de las cosas y defender su criterio sin miedo a represalias, represalias que, como ha demostrado esta casi media centuria, pueden tener muchas variantes. Un artista dependiente es un artista a medias. Un artista comprometido es un medioartista. Un artista capataz es un cínico.

(Nada de que pavo[nearse], Publicado en la red, Ene. 2007)

Wednesday, October 16, 2013

Ciriaco Sos vs. Julián del Casal (2)

El léxico de Casal es pobrísimo y no trata por medio alguno de enriquecerlo. Ha tomado cariño á media docena de palabras que cree de un efecto maravilloso, á ciertas frases de relumbrón y con ellas pretende manifestar todo lo que no siente. El que haya leido una de sus poesías ya sabe á que atenerse en cuanto á la forma de las demás, pues si en aquella por acaso no aparecen las brumas opalinas, las gasas opalinas, la blancura opalina, las copas opalinas, (copas, opas, ¡qué melodía!) saldrán á relucir de seguro, la estrella solitaria, para aconsonantar con plegaria ó visionaria, la luz febea, el aureo enjambre, el aureo dragón, las aureas siemprevivas, el aureo plumaje, el aureo globo esmaltado de esmeraldas, perlas, zafiros y ópalos, el aureo collar ornado de rubíes, el brazalete de oro constelado de diamantes, rubíes y zafiros, ¡una prendería!
   Esto trae como resultado inevitable el ridículo más espantoso.
   ¿Quién dejará de sonreir cuando lea como en Horidum Somnium, por ejemplo, tras la fría blancura del lecho, el fondo glacial, la fría tiniebla, el frio mortal, mis fríos despojos, de frío y de miedo, el frío silencio? Y cuenta que hago caso omiso de los desatinos con que acostumbra á rellenar sus estrofas el bardo decadente porque pienso tratar de ellos más adelante. Aquí diré, como de pasada, que he leido todas las poesías de Casal (más valiente que yo, ¡nadie!) y entre todas no hay una limpia de disparate.

(Julián del Casal ó Un falsario de la rima, Habana 1893)