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Tuesday, February 23, 2021

Juan Abreu vs. Leonardo Padura (6)

(…) Y hablando de palabrería mientras tomo el té una entrevista con Padura una de esas entrevistas complacientes que periodistas que viven en democracia hacen a escritores esbirros que viven bajo dictaduras de izquierda. Si la dictadura es de derecha será otra cosa, si es que lo entrevistan. Padura es un mentiroso y se pasa la vida mintiendo para literaturizar el castrismo (sus crímenes). Y, como es lógico, dice que no hay verdad que la verdad es relativa, cada cual con la suya y ¡viva Fidel! Pero. A ver, Padura. Si un negro te la mete por el culo (no digo que lo haya hecho, no sé lo que te gusta hacer con tu culo, Padura), no hay verdad alternativa la verdad única e inapelable es que un negro te la metió por el culo. La verdad es la verdad. Y yo me alegraría por tí si te la mete un negro, por cierto. No sólo por lo que disfrutarías, también porque va y te la mete el negro y descubres la verdad: que vives bajo una oprobiosa dictadura. No hay verdades relativas o alternativas, Padura.

   Dos páginas de entrevista con dos fotografías de Padura en una de ellas Padura posa de frente exhibiendo toda su vulgaridad física y en otra está Padura de espaldas mostrando su culo caído y contempla Padura su barrio del que habla como si fuese el paraíso cuando no es más, a la vista está, que una especie de cochiquera, un basurero inmenso que se extiende hasta el horizonte. Se pasa Padura la entrevista lloriqueando gruesos lagrimones tribales y agitando la basura de la pertenencia ¡ay la tierrita, mi vino es amargo pero es mi vino! Mierda. Pertenecerás tú Padura a esa isla basurero esclavizada e infecta. Yo soy un hombre libre en el paisaje del mundo. Y si te cabe (¿cómo saberlo?) métete en el culo la isla. Y otra cosa, ya los escritores exiliados escribimos del exilio. Y lo hacemos muy bien. Tú concéntrate en seguir revolviendo la hediondez cultural y política cubana para que alcance ese tono folklórico costumbrista tan conveniente a los criminales, y tan Padura.

(Blog Emanaciones, diciembre 2020)

Monday, November 2, 2020

Juan Abreu vs. Reinaldo García Ramos, Ana María Simo, René Cifuentes

He rechazado algunas entrevistas recientemente, sabía que tendría que hablar de Mariel (revista, generación, etcétera) y el tema me aburre, me tiene harto. No pensaba volver a tratar el asunto. Pero. Leo una entrevista con García Ramos. Y hay que puntualizar algunas cosas. Marcia Morgado fue fundamental para la revista Mariel, por su experiencia como editora y por su capacidad de trabajo. La revista se hacía en la sala de su casa. Ayudó en la distribución, dice García Ramos, sí, en eso también. Ana María Simó, santocielo. Por lo que recuerdo la señora o señorita Simó era una lesbiana grave, engolada, a la que apenas se le entendía nada de lo que hablaba. No digamos ya de lo que escribía. Era compinche (o algo por el estilo) de García Ramos, y ese fue el único motivo por el que tuvo algo que ver, muy poco, con la revista. ¿René Cifuentes? Cifuentes era la loquita bonita del momento, nada más. García Ramos quería llevarse la revista a NY para hacer galones de intelectual, ya que hasta su salida de Cuba lo único que había sido era un burócrata de la dictadura. García Ramos despreciaba Miami e iba de marquesa intelectual newyorkina en esa época. Esa fue más o menos la cuestión. Marcia se enfadó, como era lógico, yo más bien me sentí aliviado. A fin de cuentas, el trabajo lo hacíamos nosotros, en Miami, Luis de la Paz ayudaba, Carlos Victoria a veces aparecía. Marcia no fue el detonante del fin de la revista, el detonante fue que en NY ya nadie quería trabajar en la revista. Se habían dado cuenta de que el juguetito daba mucho trabajo. Y en cuanto a Reinaldo, durante el proceso, hizo de veleta y de intrigante, cosa que disfrutaba, y al final se cansó de hacerlo todo él solo. Y, por último, no olvidemos que el “amparo” de Florencio García Cisneros, era pagado. Reinaldo le pagaba los números de su revistica cuando publicaba textos de marielitos. En fin, lo mejor es que García Ramos no revuelva más esa mierda. Dice García Ramos que su memoria funciona como un mecanismo de defensa. Será porque lo necesita.

(Blog Emanaciones, junio 2020)

Monday, May 11, 2020

Juan Abreu vs. José Kozer


Con lo de la plaga china ha aumentado mi furia la siento crecer como una música y la iré dirigiendo hacia diversos objetivos hoy el poeta Kozer. El poeta Kozer es un personaje destacado de la cobarde y falsa fauna cubana y ha hecho carrera como fabricante de longanizas, Kozer no escribe poemas produce una longaniza diaria y así ha hecho carrera gracias a la bajeza cultural crónica imperante, Kozer y su ego monstruoso se levantan todos los días y fabrican un poema y le ponen un numerito (¡ya van por el número cien mil!). ¡Un poema diario! Debería estar prohibido. Kozer más que un poeta es un fabricante de longanizas. Kozer me ha parecido desde que supe de él hace décadas lo más patético fatuo y oportunista y lo más ridículo producido por la nauseabunda cubanidad, Kozer es evidente nunca ha leído a Michaux: “La poesía es un regalo de la naturaleza, una gracia, no un trabajo. La sola ambición de hacer un poema basta para matarlo”.
   Por el bien de la poesía me gustaría viajar y apostarme junto a Kozer con una enorme tijera y cortar de inmediato al salir la longaniza diaria de Kozer e incinerarla antes de que Kozer pudiera numerarla y declararla oficialmente poema. Pero. No se puede viajar. Maldita plaga china.

(Blog Emanaciones, abril 2020)

Monday, March 16, 2020

Juan Abreu vs. Leonardo Padura y Abilio Estévez


Por truculencias del azar veo una foto de la fiesta del cincuenta aniversario de Tusquets la editorial. Llama mi atención en la foto (de familia podría decirse) Almudena Grandes cual paquebote escorado instalada entre los cubanos Padura y Estévez, escritores adscritos al cubaneo el costumbrismo el isleñismo y al meneo de culo nostálgico sin comparar a Padura que es una sucia y típica excrecencia del castrismo con Estévez que no es lo mismo que Padura, creo, aunque nunca he sabido francamente lo que Estévez es. Cuando quiero pensar en algo grotesco pienso en Almudena Grandes y cuando quiero pensar en escritorzuelos abyectos pienso en Padura y en Estévez nunca pienso la verdad.

(publicado en la red, agosto 2019)

Thursday, February 6, 2020

Juan Abreu vs. Leonardo Padura (5)

Toda persona mínimamente informada de los asuntos cubanos, sabe que para reunirse con un mandatario extranjero todos los participantes en la reunión (incluyendo al mandatario, claro) deben pasar primero por Bartolo Tres Patas, máximo negociador y verdadero jefe de la diplomacia cubana. Y. ¿Alguien cree verdaderamente que el menudo Padura puede alojar la trompa de Bartolo Tres Patas sin sufrir daños físicos y mentales considerables, tal vez irreparables? Yo no lo creo. De ahí mi alarma. Cierto que Padura es algo culón, pero no creo que eso lo salve. Téngase en cuenta que Bartolo mandó al hospital al Papa Francisco todo un mes y a Benedicto XVI mes y medio; Bartolo fue la verdadera causa del retiro inesperado de Benedicto, para que se informen.
   Como todos sabemos yo me paso la vida burlándome de Padura e insultando a Padura por esbirro y por su condición de lameculos castrista. Pero eso no quiere decir que quiera verlo desfondado por Bartolo y hospitalizado e imposibilitado de escribir sus bodrios y de pasear por el mundo su cara de ratón amnésico. Lo cierto es que no le deseo ningún mal al pobre tarado.

(Blog Emanaciones, noviembre 2018)

Tuesday, November 26, 2019

Juan Abreu vs. Abilio Estévez (2)


Hay una generación de intelectuales cubanos (exagero) nacidos con la Revolución o educados en la cloaca revolucionaria cuyos cerebros están colonizados por la Revolución de la manera, por poner un ejemplo, en que el cerebro del pintor Novoa está colonizado por los soviéticos. A ver, lo diré otra vez. La llamada Revolución fue innecesaria, la República a pesar de sus defectos y latrocinios y crímenes, siempre menores comparados con los cometidos por la llamada Revolución, tenía recursos económicos, cívicos y morales para salir adelante. Lo digo porque me entero de un nuevo libro de Abilio Estévez, conocido escritor lírico-costumbrista cubano, que trata de los horrores de la dictadura de Gerardo Machado. Coño. Me digo. Retroceder tanto cuando tiene Estévez sesenta años de horrores castristas y de dictadura castrista (que, dicen, le pateó el culo al mismísimo Estévez por homosexual), ante sus narices. Pero. No. Machado. ¡El asno con garras! Siempre he pensado que lo que caracteriza a los escritores cubanos de la Revolución (algunos emigrantes o exiliados o lo que sean) es la cobardía el oportunismo el servilismo el engolamiento la tabarra filosófica ininteligible la fatuidad tribal la cagarruta lírica la mezquindad el pensamiento conga el culipandeo como ética y el esbirrismo sentimental, pero ahora compruebo que la colonización cerebral castrista también los define.
   Y ahora por favor que no me salga nadie con lo de la Patria a tomar por culo la Patria.

(Blog Emanaciones, septiembre 2019)

Friday, October 11, 2019

Juan Abreu vs. la Feria del Libro de Miami


Veo el programa de la Feria del Libro de Miami. El programa (en lo que a Cuba concierne) un programa de las dos orillas a la medida de Padura mensajero oficial del castrismo en la cárcel de Lula y en los salones miamenses. Poco a poco la Feria ha ido sucumbiendo a la marea de las dos orillas, de la reconciliación, del pasemos página, o dicho más claramente a la estrategia castrista de colonización. Colonizar Miami, la ciudad de sus víctimas y sus enemigos ha sido para el castrismo una operación crucial que ha rendido sustanciosos frutos. Miles de millones de dólares anuales ordeñados al exilio, por no hablar de lo más importante: la exportación del envilecimiento castrista a Miami. Queda poco ya sin colonizar y el ambiente es de resignación entre las víctimas y de desfachatez entre los triunfales y zafios invasores. No es que Miami fuese nunca una plaza cultural, pero era una plaza moral. Y en lo referente a la cultura, había gente seria, profesional, leída, que continuaba alimentando esa trama de belleza, honor e integridad a la que llamábamos cultura cubana. Hoy ya esa trama ha sido barrida por la vulgaridad castrista, como fue barrida de la isla, deliverada y brutalmente, desde los primeros años. El castrismo no es una ideología, es la zafiedad en el poder. Caen las últimas almenas y la alta Cuba que fue sólo sobrevive en la memoria y en la resistencia de los últimos cubanos libres. Cuando ellos mueran la luz de toda una época se apagará.

(Blog Emanaciones, octubre 2019)

Wednesday, August 7, 2019

Juan Abreu vs. Norberto Fuentes (2)


Leo que en su último libro (que no leeré) Norberto Fuentes habla de la cobardía de Padilla. Sobre eso sólo cabe decir que es mil veces mejor ser un cobarde (si es que Padilla lo fue) que un esbirro como Fuentes. Ya sé que Fuentes es un pobre hombre que quiso ser Fidel Castro y se enamoró de Fidel Castro y sigue enamorado de Fidel Castro y el sueño de su vida es que lo hubiera enculado Fidel Castro. Ay, pero no pudo ser, y por eso hoy tenemos que soportar los enormes mamotretos en los que Fuentes quiere ser Fidel Castro. Hay que diferenciar entre el poeta Padilla y Fuentes. Padilla fue una víctima del castrismo, a pesar de su oportunismo y ciertas bajezas (sus ataques a Lezama Lima, por ejemplo), pero Norberto Fuentes fue un esbirro y un agente de la policía cubana y un escritorzuelo al servicio de los asesinos y siempre él mismo aspirante a asesino. Son cosas muy diferentes.
   Yo, por otro lado, estoy convencido de que el ufanarse de Fuentes del bulto de la pistola bajo la camisa, no es más que una manera de compensar por sus dificultades para conseguir una erección. Este tipo de esbirro pistolero y algo mariconazo suele ser con la mayor frecuencia un picha floja.

(Blog Emanaciones, octubre 2018)

Wednesday, July 10, 2019

Juan Abreu vs. Abilio Estévez

Yo cruzaba la bahía de La Habana, una extensión putrefacta color excremento y aceitada por los desperdicios de los barcos rusos y me apeaba en el embarcadero de Regla para ir a mi trabajo de peón en la termoeléctrica de Tallapiedra. Todos los días. Durante años. Algunos días tenía que ir todo el trayecto con la nariz tapada porque el hedor de las aguas contaminadas era insoportable. Todo el que viajaba en la lanchita de Regla como le llamaban a la vieja embarcación que cruzaba la bahía sabía que una caída en aquellas aguas podía resultar mortal y nos aferrábamos al armatoste temerosos de aquello que llamaban bahía pero que más bien era un inmenso albañal. Y ahora me tropiezo (en un libro de Mark Kurlansky) con una cita del escritor costumbrista Abilio Estévez que habla de la “bahía hermosa, diabólicamente hermosa” refiriéndose a esa misma bahía hedionda que yo cruzaba todos los días para ir a trabajar.
   Nunca he entendido con qué ojo ven la realidad cubana algunos novelistas cubanos pero tampoco voy a aventurar lo que estoy pensando porque va y se ofende Estévez.

(Blog Emanaciones, enero 2019)

Friday, June 1, 2018

Juan Abreu vs. Néstor Díaz de Villegas (2)

No pensaba decir nada más sobre el viaje turístico iniciático del poeta Villegas a Cuba. Pero. Su última crónica. A ver. Según Villegas, el resultado de cincuenta y siete años de dictadura y privaciones en Cuba es que los cubanos han alcanzado una especie de nirvana racial. Y de súbito, ¡epifanía!, Villegas descubre que él también pertenece a esa raza superior. “Ser cubano, como ser murciélago, es una experiencia intransferible, inmodificable, intraducible”. Dice Villegas, ya murciélago. ¡Aleluya! El lugar de nacimiento como arcadia y como piedra filosofal. Acto seguido, Villegas habla con dos seres que farfullan de esa forma ininteligible que caracteriza al Hombre Nuevo Cubano, y Villegas ¡San Lázaro bendito! descubre que aquel ulular simiesco (staccato, para Villegas) es en verdad un lenguaje superior ¡su amado lenguaje tribal! Ha regresado a la semilla, al luminoso corazón patrio y racial.
   Todo un poco nazi… ¿no? Pero deben ser cosas mías.
   Más tarde Villegas atraviesa la ruinosa pero imperial ciudad y llega a la casa de la ¿escritora? Wendy Guerra. Allí se encuentra con una editora catalana (¿de dónde si no?), con un “joven filósofo mexicano”, y con un periodista chileno que, por lo que dice, parece el clásico canalla que va a hozar en la tragedia ajena para sentirse importante. A este sujeto toda la miseria material y moral que lo rodea le parece edificante. Y para él la esclavitud que padecen los cubanos es apenas una “ muy alta restricción en la expresión intelectual”. Mientras el chileno parlotea, Villegas bebe su coñac y medita, y la catalana no se sabe qué hace, tal vez se ha encerrado en una habitación con su perra (una preciosa vizsla) y el joven filósofo mexicano. Todo esto, mientras la criada uniformada de Wendy Guerra sirve a los señores. ¿Le pagarán la seguridad social? Me pregunto, leyendo. Se la follará (sí, digo follará, y qué) el señorito (en este caso la señorita Guerra) como (dicen) hacían los señoritos de la corrupta república. Ya. Preguntas de mal gusto. Pero, ay, necesarias.

(Blog Emanaciones, agosto 2016)

Friday, April 27, 2018

Néstor Díaz de Villegas vs. Juan Abreu

Esto salió hoy en el blog de Juan Abreu, una reacción visceral a mi serie de artículos sobre Cuba. Creo que Juan toma mis palabras de la manera que más conviene a su discurso anticastrista retro, y que todavía se vanagloria de pensar con los genitales. Por ejemplo, se las da de anti-intelectual, del qué no sabe qué es el “zazeng” y me llama “libresco y cultereta”, en la mejor tradición del insulto partidista. Pero lo que no sabe el pobre Juan es que su serie de retratos de “Fusilados” podría exhibirse hoy perfectamente en La Habana. ¿Por qué los mantiene encarcelados en su garaje de los suburbios de Barcelona? Que los saque de la comodidad de su Playboy Mansion catalana y los exponga en el basurero donde yo leí, allí es donde tendrían algún sentido, más allá del aburrimiento de un cochambroso hidalgo que pasa sus días en la piscina.

(Publicado en la red, agosto 2016)

Monday, March 12, 2018

Juan Abreu vs. Néstor Díaz de Villegas

He estado leyendo las crónicas del poeta Villegas sobre su viaje a Cuba y he de decir que me han parecido tristes y despreciables. Mucha cháchara libresca y cultureta, que si el zazeng (o como sea) que si la gestalt, que si nietzsche, lo que queda bien si estás en Los Ángeles o en Miami pero que dicho en Cuba, entre los esclavos, es como arrojar puñados de confeti sobre cincuenta y siete años de esclavitud y es intelectualizar el crimen. Todos tenemos nuestros egos y queremos, es humano, que nuestro culo intelectual sea más admirado y huela mejor que el culo intelectual de aquel otro, pero hombre, Villegas, hay límites.
   Veo esas fotos típicas espeluznantes (cuánta gente fea) pero sentimentales que pone en FB el poeta Villegas. Da un poco de cosa ver a Villegas pasear su culo filosófico por entre los que se lo patearon. ¡Es su culo! Dirán algunos, y no deja de ser verdad. Una le escribe en FB y Villegas le contesta ¡deberías venir! (a Cuba). Supongo que lo habrán nombrado ya oficial del INIT o algo por el estilo.
   “Dejo a un lado La Cabaña y las ejecuciones sumarias”, dice Villegas. Ya, pero no se puede dejar a un lado La Cabaña y las ejecuciones sumarias, Villegas.
   Leo toda esa tontería del nestorianismo y queda claro que el ego de Villegas es más grande que la isla y ya Villegas (debe ser un momento zazeng) sabe naturalmente lo que piensan todos los cubanos, y eso que sólo lleva unos días en la isla. ¡No toquen a Cuba! clama Villegas ya húmedo de esencias (patrias). ¡Rigores del destierro! añade Villegas al reivindicar a los llamados “repatriados”. No me hagas reír Néstor, y termina de tragarte el sandwich cubano gigante de Versailles, no vaya a ser que te atragantes.
   Lo que ha escrito Villegas, hasta el momento, de su viaje turístico a Cuba, contribuye a hacer realidad una de las máximas aspiraciones del aparato cultural y propagandístico de la dictadura: la trivialización de la dictadura. Visitar el escenario del crimen y aplicarle gruesas capas de retórica florida mientras el escriba no cesa de proferir estentóreos alaridos (¡la raza más bella: la nuestra!) tribales, es trivializar el crimen y es relativizar el horror y la matanza.
   Y no diré nada de los patéticos videos de Villegas leyendo sus poemas en una especie de basurero, porque siento vergüenza ajena.

(Blog Emanaciones, agosto 2016)

Wednesday, October 26, 2016

Juan Abreu sobre su exilio

Nací, como saben, en una isla del Caribe. Deseo afirmar en primer lugar, categóricamente, que salir de esa isla es lo mejor que me ha pasado en la vida. Una absoluta bendición.
   Hay toda una literatura trágica sobre el Exilio, la nostalgia de la tierra que nos vio nacer, etcétera. Mi amigo el escritor Reinaldo Arenas llegó a decir que después de haber salido de la tierra que lo vio nacer se convirtió en un fantasma. En una especie de alma en pena.
   Yo lo traté bastante en Estados Unidos y nunca me pareció un alma en pena.
   Pasé en la isla los primeros veintiocho años de mi existencia.
   ¿Qué puedo decir de ese sitio que sirva para ilustrar, de alguna manera, mi relación con él?
   Veamos. En la isla donde nací hay unos árboles llamados palmas. A los poetas de la isla les encantan. Se ha escrito mucho sobre las palmas. Un poeta muy mencionado en la isla las llamó “novias que esperan”. Otro, menos mencionado, delante de las cataratas del Niágara –¡delante de las cataratas del Niágara!–, escribió que no podía dejar de pensar “en las palmas deliciosas”.
   Pero esas no son las mayores tonterías que se han escrito sobre las palmas. Vean esto:

   De pie sobre nuestro suelo
   Simbolizas la Victoria;
   Y cuando el ala ilusoria
   Del aire ante ti suspira
   Cada penca es una lira
   Que canta tu eterna gloria.

   Las palmas, verdaderamente, son espantosas.
   Uno ve sus troncos flacos, grises y aburridos en el horizonte, coronados por un penacho reseco y cundido de insectos, de cagadas de pájaros, y piensa indefectiblemente: qué feas.
   Al margen de inspirar a los poetas de la isla, las palmas no sirven para nada. Bueno… sirven para construir bohíos. ¿Han entrado alguna vez en un bohío? No se los recomiendo. Son sitios donde, en cuanto te descuidas, te cae un alacrán en la cabeza.
   Y ya que estoy dentro del bohío: les presento a la tinaja. Una cosa de barro. Allí se almacena agua para beber. Muchos habitantes de la isla afirman tranquilamente que el agua de tinaja es mejor que la de cualquier nevera.
(…)
   El mismo poeta muy mencionado, al que aludí antes, también dijo: “Nuestro vino es agrio, pero es nuestro vino”. Una total sandez.
   Una sandez muy peligrosa, además. Es el tipo de sandez que exalta el esperpento cavernícola llamado Nación. Lo que indefectiblemente lleva a la violencia y a la estrechez intelectual.
   A mí todo esto me parece bárbaro, incivilizado. Es el tipo de pensamiento, de doctrina tribal que ha hundido la cultura de la isla donde nací en un triste clima de miseria espiritual. Miseria espiritual que permite hablar a un intelectual de la isla, sin el menor pudor, de “socialismo con swing”; como si fueran una gracia cincuenta años de dictadura, la tragedia de millones de familias separadas, el horror del presidio político, miles de fusilados y decenas de miles de ahogados en el mar tratando de escapar de ese paraíso que lo único que necesita es… ahora lo sabemos… un poco de “swing”.
   Es decir, que les pongan una guaracha de los Van Van a los presos políticos entre paliza y paliza.
   Exilio, esa es una palabrita venenosa.
   Tan venenosa como la palabrita Patria.
   Yo no me considero un exiliado, me considero un hombre libre en el paisaje del mundo.
   Si me hubiera quedado en la isla donde nací, en ese entorno empobrecedor, hoy sería otra persona, peor sin duda.
   El entorno es muy importante. Lo cambia a uno. No se han cantado lo suficiente las virtudes humanistas del agua corriente, los supermercados abastecidos, el transporte puntual y la electricidad ininterrumpida.
   Verdaderas fuentes de humanidad.
   El entorno es muy importante.
   Lo hace a uno mejor persona.
   Les pondré un ejemplo. Al llegar a Barcelona trabajé como lector en una editorial. Un trabajo muy mal pagado. Leía manuscritos y escribía informes de lectura. Cierto día llegó a mis manos la novela de un escritor de la isla. La novela me pareció interesante.     Recomendé su publicación. El editor confirmó que mi opinión fue decisiva. La novela se publicó. Poco después vino el autor a Barcelona a presentar su libro y coincidimos en una comida. Yo sabía quién era él y él sabía quién era yo, en el áspero marco de la política de la isla. Yo recomendé su novela. Él, en cuanto llegó a la isla, escribió el correspondiente informe sobre su encuentro conmigo. Dos o tres días después de su regreso atacaron mi ordenador cientos de virus informáticos que pusieron en grave peligro mi trabajo de años.
(…)
   ¿Y qué decir de cómo ha influido la lejanía de la isla en mi literatura?
   Esa lejanía ha sido decisiva para mi trabajo.
   ¿Por qué? Muy sencillo: porque lejos de la isla donde nací soy libre.
   SOY UN ESCRITOR LIBRE.
   Y trato desesperadamente de que mi obra lo deje muy claro.
   Esa libertad es la que nos hace diferentes del escritor que solicita a su Amo, atildado, comedido, un poco de “dictadura con swing”.
   He recorrido San Francisco, Miami, Nueva York, París, Roma, Florencia, Tokio y Berlín siempre feliz de haber salido de la isla donde nací. Muy feliz.
   Sobre todo feliz de no ver ni una palma.
   Sólo puedo pensar en algo más horripilante que una palma: la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba.
   Vivir lejos de la isla donde nací ha sido y es algo extraordinario, nutriente (en tonos los sentidos), maravilloso. Si creyera en Dios, estaría siempre agradeciéndole haber salido de allí.
(…)

(Un fausto evento. Blog Penúltimos Días, abril 2008)

Tuesday, September 13, 2016

Juan Abreu vs. escritores y pintores de la UNEAC en el exilio

Y si hablamos de escritorzuelos y pintorzuelos, viven lejos de la isla, pero son miembros de la UNEAC y escriben para los libelos fidelistas y exhiben en los corrales fidelistas como si tal cosa y con la mayor naturalidad y en una ausencia absoluta de conflicto moral. Como si la dictadura fuera una democracia y no una dictadura, como si ese sucio frotarse con los asesinos no acarreara una cuota ineludible de complicidad y vileza.
   Al principio me parecía, cuando hablaba con alguno de ellos, simple cinismo y oportunismo descarado, pero después me he dado cuenta de que lo que pasa es que carecen de dimensión moral.
   El fidelismo los ha mutilado y envilecido de nacimiento y de manera ya irrevocable.

(Blog Emanaciones, enero 2016)

Thursday, August 4, 2016

Juan Abreu vs. la metatranca

Mucha metatranca. Es la mejor manera de definir el pensamiento intelectual del Hombre Nuevo Cubano. La literatura ha desaparecido en la isla, como se sabe, no hablemos ya del pensamiento intelectual. No hay literatura sin libertad y no hay pensamiento intelectual sin libertad. ¿Se escribe en Cuba para las gavetas, como en mis tiempos? No lo sé. Si se hace, naturalmente, habrá que evaluar lo escrito cuando salga a la luz. La literatura de gaveta produjo en Cuba obras maestras en los setenta sólo hay que mencionar Otra vez el mar.
   Pero de lo que quería hablar era de la metatranca. Que ha infectado la literatura cubana sobre todo la ensayística. Es fácil identificar a los escritores cubanos infectados de metatranca: no pueden escribir un párrafo sin citar a diez filósofos o usar veinte veces la palabra postmoderno, que como todos sabemos no quiere decir nada. Es difícil encontrar algo escrito por cubanos educados castristamente, libre de metatranca. La metatranca es el sello de identidad de la intelectualidad cubana si tal cosa existe.
   Lo mejor de la metatranca es, por supuesto, la palabra metatranca, formada por la unión de las palabras metafísica y tranca. Esta última palabra en la pavorosa quiere decir paliza, madero con el que se atrancan las puertas y genital masculino, entre otras cosas. Unida a metafísica, adquiere el significado de verborrea petulante e intragable.
   El chimpancé pavoroso es bruto, cobarde y vulgar, pero no se puede dejar de reconocer que a veces es ingenioso, como prueba la palabra metatranca.

(Blog Emanaciones, enero 2016)

Thursday, July 7, 2016

Juan Abreu vs. Norberto Fuentes

Entre museos, libre y elegantemente tumbado en el confortable lecho de un hotel en Gran Vía, leo una entrevista con Norberto Fuentes. Fuentes se cree un personaje porque medró algunos años a la sombra de su amo Fidel y se codeó con un grupo de matones chucheros, pero no es más que uno que aspiró a James Bond y apenas llegó a ser un arlequín bananero.
   Norberto Fuentes es el Hombre Nuevo Cubano. Grosero, chabacano, oportunista, bravucón, pero sobre todo es un hombre enamorado de Fidel Castro. Ha dedicado miles de páginas a tratar de ser Fidel Castro, sin éxito. ¿Qué mayor prueba de amor? Amor viril, supongo.

(Blog Emanaciones, noviembre 2015)

Wednesday, June 29, 2016

Juan Abreu vs. Leonardo Padura (4)

Mi capacidad de indignación está intacta y espero que lo esté hasta el final. No quiero llegar vivo al final quiero llegar airado. A veces me digo que todo lo que no tenga que ver con el trabajo es una pérdida de tiempo y seguro es verdad. Por qué perder tiempo con el mierdecilla Padura, por poner un ejemplo. Pero. Una vida de cobardía no es vida como se dice.
   “Cuando hay cien que marchan en una dirección, el centésimo tiene que ir evidentemente en la dirección opuesta. Sin preguntarse por qué”.
   Oh furia mía, no me abandones.

(Blog Emanaciones, octubre 2015)

Wednesday, June 15, 2016

Juan Abreu vs. Leonardo Padura (3)

Leo una entrevista con Padura. Dice las chorradas costumbristas de siempre y se comporta como un animalito folklórico cosa típica de cubanos que a la menor oportunidad comienzan a mover el culo o sacan un tambor. Pero. Además. Dice Padura: “Crecí en un país muy homogéneo y está dejando de serlo. Cada vez es más heterogéneo por culpa de las desigualdades económicas. Estoy viendo la distancia social que se está produciendo… Habría que buscar un equilibrio y, ojalá, lo encontremos”.
   Impresionante. Hasta para un tipo como Padura. ¡Así que el peligro que acecha a los cubanos después de cincuenta y cinco años de dictadura, hambre, miedo, represión, envilecimiento ideológico y moral, después de miles de muertos tratando de escapar de la homogeneidad que celebra Padura, después de miles de fusilados (estoy pintándolos, Padura) es…¡la desigualdad económica!
   No la desigualdad económica que disfruta la nueva clase cubana de hijitos de papá, no la desigualdad económica que disfrutan los intelectuales vendidos como Padura, no.
   ¡La desigualdad de los que prosperan un poco por los intersticios que deja la férrea maquinaria de control del Amo de Padura! ¡La desigualdad que traerá el malvado capitalismo tan heterogéneo, ese capitalismo que Padura detesta hasta extremos de buscarse la ciudadanía de uno de estos países capitalistas sin siquiera huir del suyo!
   Padura padece de castroenteritis, que, como bien dijera Guillermo Cabrera Infante, es una enfermedad del cuerpo (te hace esclavo) y del ser (te hace servil).
   Es la enfermedad endémica del Hombre Nuevo Cubano.

(Blog Emanaciones, octubre 2015)

Wednesday, June 8, 2016

Juan Abreu sobre el Cabrera Infante fabulista

El ensayo de CI, brillante a ratos, es importante para cualquiera interesado en la cultura cubana. Pero. Es lamentable que cuando llega a la parte de la historia que concierne a Reinaldo Arenas, el ensayista opte por la invención. Todo el episodio acerca del intento de rescate de Arenas, organizado por Jorge y Margarita Camacho y un grupo de amigos franceses, es (dicho suavemente) inexacto. No hubo ninguna maleta diplomática con balsa de goma ni red homosexual ni fallo de la embarcación, que jamás llegó a manos de Arenas. Yo llevé a Joris Lagarde, que trajo la (mal) llamada balsa de Francia, a encontrarse con Arenas en el Parque Lenin, y sé lo que digo. Tampoco existieron unos mellizos “femeninos y amables”, que ayudaran a Arenas. Yo y mis hermanos lo ayudamos y si bien es verdad que somos amables (a veces) no somos muy femeninos, francamente.
   ¿Por qué en 1981 y 1984, con Arenas ya fuera de Cuba, Cabrera Infante publicó estas invenciones como si fueran hechos?
   A saber.

(Blog Emanaciones, octubre 2015)

Friday, May 6, 2016

Juan Abreu sobre el Cabrera Infante revolucionario

Con algo de trabajo si no fuera Cabrera Infante a estas alturas lo habría dejado ponerme a leer tabarras revolucionarias (léase fidelistas), cuesta a estas alturas. Pero la formidable prosa de CI. Aunque al servicio de la turba encarnada, el Líder Dios, el Pueblo sabio y hermoso. Santocielo cuánta paparrucha sentimental y panfletaria.
   ¡Lo cubano! Algún día alguien tendrá que explicarme qué coño es eso. Que un hombre como CI no supiera que el Pueblo no existe. Lástima.
   Por otro lado. Cómo ha envejecido toda esa época y cómo se ha vaciado. Leer estas apologías antimperialistas y revolucionarias de CI es como caminar entre ruinas pobladas de fantasmas que no paran de menear sus culos obsoletos, vacuos.
   Y. Claro. No puedo dejar de preguntarme ¿en qué medida esta excelente prosa este talento puesto al servicio de la estupìdez colectiva ayudó a construir la estructura del edificio criminal?
   En qué medida, me pregunto. Y me respondo: en gran medida.

(Blog Emanaciones, octubre 2015)