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Thursday, March 14, 2013

Abelardo Estorino vs. Luis Pavón

Una noche pasé frente al TV y vi la imagen de un anciano sentado con cara agriada pero conocida aun, el locutor dijo su nombre y me quedé sorprendido. No sabía si existía o había muerto, hacía mucho tiempo que nadie pronunciaba su nombre, todos lo habíamos olvidado. Fue una cura de salud olvidar sus momentos de poder cuando puso en peligro todo el trabajo que se hacía por construir una cultura diferente, con aliento renovador. Si ha muerto, ni siquiera debemos recordarlo y para suerte nuestra no volveremos a oír su voz, ni firmará nuevos edictos; si vive, permitir que su voz vuelva a oírse, será sufrir otra vez las persecuciones, el miedo, la mentira.

(correo publicado, 2007)

Wednesday, March 13, 2013

Orígenes vs. Dirección de Cultura en 1954

Si andamos diez años con vuestra indiferencia, no nos regalen ahora, se lo suplicamos, el fruto fétido de su admiración. Les damos las gracias, pero preferimos decisivamente vuestra indiferencia. La indiferencia nos fue muy útil, con la admiración no sabríamos qué hacer. A todos nos confundiría, pues nada más nocivo que una admiración viciada de raíz. Estáis incapacitados vitalmente para admirar. Representáis el nihil admirari, escudo de las más viejas decadencias. Habéis hecho la casa con material deleznable, plomada para el simio y piedra de infiernillo. Y si pasean enloquecidos dentro de sus muros, ya no podrán admirar al perro que les roza moviendo su cola incomprensible.

(Editorial, # 35,1954)

Tuesday, March 12, 2013

Rafael Alcides vs. Raúl Luis

Ya me lo imagino hinchadito en su Sábado del Libro de semanas atrás, durante la fraudulenta presentación de El Cazador, más contento que José Martí en Playitas al pisar de nuevo tierra cubana, oyendo caer flores sobre su cabeza, pero sin conciencia de su engaño.
   Por eso, y por el favor que un día me hizo, por la publicación de aquel libro que le seguiré agradeciendo hasta que me muera, no lo llevaré ante los tribunales. Respetaré la infancia tan triste que debió de tener en el caserío de la desolada llanura camagüeyana donde nació, la falta de afecto que también de grande debió de perseguirle sin lograr jamás sacarla, o no al menos en las cantidades faraónicas que su idea de sí mismo demandaría, según se evidencia ahora. No es un delincuente, es un enfermo. Nadie lo ha visto con el sombrero con que solía cubrirse el poeta Zequeira para hacerse invisible, pero su insaciable necesidad de fama, y sus métodos para obtenerla, y los elementales huecos por cubrir dejados al urdir la expropiación que me deparaba, así lo demuestran. El sorprendente señor Raúl Luis ha enloquecido. Compadezcámoslo, que es cuanto al respecto cabría sin sublevar la voluntad de los dioses.

(Acuse de recibo: Declaración jurada de Rafael Alcides, Blog Penúltimos Días, agosto 2012)

Monday, March 11, 2013

Jorge Pomar vs. Encuentro de la cultura cubana

Encuentro forma hoy parte de un viejo proyecto frustrado de la nueva política cultural del régimen. Ante el creciente descontento y estampida de escritores y artistas a mediados de los 90, los halcones de la nomenclatura intelectual se propusieron crear una entidad mediática en el exilio capaz de atraer a los tránsfugas intelectuales que no optasen por cruzar el puente de plata del “exilio rosa”. Objetivo: mantenerlos dentro de los límites de disenso consentidos a escritores y artistas dentro de la Isla.

(Si no hablo me ahogo, Blog El Abicú Liberal, junio 2007)

Friday, March 8, 2013

Juan Marinello vs. los escritores

Aun en los casos de mayor coraje innovador sigue siendo el intelectual un junco pensante, azotado por vientos de todo origen, y su mayor hazaña no está en que se oponga eficazmente a los viejos moldes, sino en que descubra sus nuevas imágenes y reencarnaciones. Nada tan cambiante, proteico y pérfido como el hábito literario. Mil veces el poeta y el teatrista, el ensayista y el narrador combaten con armas que están hechas, sin que lo sospechen, del mismo metal de las que pretenden abatir. Y la invención formal, que es tanto en nuestro oficio, les hacen creer que están edificando en tierra incógnita, cuando en verdad no han salido de la vieja heredad.

(En la revista Casa de las Américas, 1977)

Thursday, March 7, 2013

Duanel Díaz vs. Roberto Fernández Retamar

¿No es significativo que toda la obra ensayística de Retamar posterior a 1959 sea dispersa y fragmentaria? ¿Que de sus libros de ensayo los únicos verdaderamente orgánicos son los dos estudios que escribió antes de la Revolución: la tesis sobre la poesía moderna en Cuba y el repaso de las corrientes de la estilística? Luego, ensayos sueltos, notas, ponencias. Calibán y su saga, donde Retamar discretamente va soltando, como un lastre cada vez más inconveniente, la artillería estalinista que en el panfleto original enfiló contra Borges y Fuentes.

(La mediocracia intelectual. Blog Penúltimos Días, septiembre 2006)

Wednesday, March 6, 2013

Fermín Gabor vs. Ena Lucía Portela

Ena Lucía Portela es una habanera de treintitantos años autora de unas novelas soporíferas y de unos cuentos apreciables pese a las bravuconerías que hay que aguantarle a su protagonista siempre mujer, siempre escritora, siempre lesbiana, siempre ella misma. Maquinadora de personales futuros gloriosos y despachadora de los demás con frases lapidarias, soñadora de que erotiza a todo animal que le cruce por al lado y soñadora de que seduce al lector a golpe de inteligencia y de ironía, bajo el disfraz de una literatura endiablada Ena Lucía Portela ha escrito algunas de las páginas más bobas de la reciente literatura cubana.
   Djuna Barnes afirmó alguna vez que los escritores norteamericanos se especializaban en exponer las cosas soportables de un modo insoportable, y que a ella afortunadamente le interesaba lo contrario. Lo escrito por Ena Lucía Portela pertenece más al primero de estos grupos que al vecindario de la Barnes. Su especialidad consiste en tomar a algunos conocidos y convertirlos en personajes de sus historias, y tal vez ella sea la mejor exponente de algo que podría llamarse narrativa saprofítica.
   Carente de imaginación como para inventar personajes o situaciones, anda escasa también de filosofía o moraleja o tesis que le entregue algún sentido a lo que copia. Y, una vez desenvuelto el tamal del chisme en sus novelas o cuentos en clave, queda al lector bien poco de sorpresa. Aunque es cierto que, en país de ciegos, su prosa ha sido celebrada por algunos miembros de la ANCI (Asociación Nacional del Ciego).

(La lengua suelta # 6, La Habana Elegante, segunda época)

Tuesday, March 5, 2013

Edmundo Desnoes vs. Reinaldo Arenas

Pero yo me he aislado bastante precisamente porque al principio Arenas se apareció en una de mis conferencias con un grupo de amigos y el encuentro fue a puñetazos. Arenas me creó un problema serio porque me acusó de ser agente de Fidel Castro para reclutar a intelectuales norteamericanos en el mundo académico para la Revolución en Nicaragua. Fue una acusación que hizo ante la CIA, y me vino a visitar el FBI porque ellos decían que yo no podía tener la posición expresada en la antología, y que yo estaba haciendo un trabajo a favor de la Revolución. El no haber atacado al régimen era índice de que yo estaba trabajando para la Revolución. Y eso fue una acusación tremenda, porque eso me trajo al FBI cuando todavía de la guerra fría. Arenas escribió un ensayo de setenta páginas en una revista llamada Kosmos donde –en un ejemplo del poder de la imaginación sobre la realidad– me acusaba que yo estaba enamorado de Fidel Castro porque yo era lampiño y admiraba la barba de Fidel.
   Pero ese no fue un conflicto real. Yo no fui amigo de él, no tuve relaciones con él. Cuando yo estaba trabajando en el Instituto del Libro facilitamos que él escribiera ensayos y propusimos la publicación de su segunda novela. Pero él me veía como representante del poder, y con un poco del espíritu campesino él me vio con aspecto anglosajón y hay un resentimiento por parte de él. A parte de eso no había razón para su agresividad. Quizás él viera una realidad profunda y lo usó como símbolo en el que mi pasión por Fidel se debía a que yo soy lo opuesto de Fidel. Fidel es un hombre de acción y yo no.

(Entrevista con Edmundo Desnoes, por Denis Berenschot, La Habana Elegante, segunda época, No. 30, 2005)

Monday, March 4, 2013

Virgilio Piñera vs. la literatura respetuosa

Cuba es, sin duda alguna, uno de los grandes productores de este tipo de literatura. Viene moliendo esta caña pensante hace sus buenos cincuenta años, y por lo que se echa de ver parece que la molienda respetuosa proseguirá a toda máquina. ¿Cuáles son los ingredientes de tal literatura? Catolicismo, pero no el cristiano sino el literario, es decir hablar y citar constantemente a los místicos, Claudel, a Maritain y al Papa en turno. Añádase después unos cuantos preciosismos, los suficientes para que el producto quede convenientemente adornado. En seguida se echará una gran cortina de humo, (es preciso a toda costa ocultar el pensamiento). Acto seguido se dejará caer en la mixtura dos gotas de lisonja y una (se trata de un producto muy concentrado) de cobardía. La unión de todos esos ingredientes da por resultado el producto conocido por el nombre de Literatura Respetuosa, y se detalla al público en forma de poema, cuento, ensayo, obra teatral o simplemente en su presentación más evanescente, es decir: crítica literaria.
   Por otra parte, como el producto es para el consumo local, su venta está asegurada de antemano. Sin embargo, me he expresado mal: no hay tal venta, ya que el gran público no lo consume. Más bien se trata de un intercambio cuya moneda corriente es el elogio mutuo. No bien el producto está en la calle, y una vez que el tribunal se ha asegurado de su bondad, todos se ponen en movimiento para ponderarlo. Cada cual, según sus posibilidades de alabanza y la dosis de cinismo que estime conveniente. De una cosa puede estar seguro el escritor respetuoso: aunque su producto sea, a ojos vista, en el estricto sentido literario, un mamarracho, el crítico que lo enjuicie se las arreglará para hacerlo aparecer como bueno. Por lo genral sus críticas comienzan así: “El fino (o la fina) escritor X acaba de enviarnos sus versos. Agradezco su fineza, y me complazco en decirle, desde las columnas de este periódico que son muy finos sus versos. Fe y adelante”.
   Pero éstos, diríamos, son los sub-productos. Con la gran producción el peligro se acrecienta. Ya no se trata del escritor que es simplemente un pobre diablo. Por el contrario éste es un buen escritor, y las hadas en su cuna lo dotaron con el talento y la gracia. Nunca se sabrá bien por qué infortunadas circunstancias pasó a formar en las filas de la literatura respetuosa. Por inercia. ¿Por cobardía? ¿Por escalar posiciones? ¿Porque se dio cuenta que en Cuba es ése el único modo de “llegar”? Sea por una u otra causa, lo cierto es que, con el tiempo, su expresión se va haciendo más y más alambicada, más y más inocua hasta parar de cabeza en la Academia de Artes y Letras o ser un monstruo tan respetado que ya no le será posible los deliquios de ser insultado, puesto en tela de juicio o ser sujeto de inspiración para la juventud. Y es que nada se hace impunemente en esta vida. Vuelvo a repetir que las artimañas, zalamerías, carantoñas, cortinas de humo, los apretones de mano, la frecuentación de ciertos círculos traen aparejados la muerte del escritor como tal y, en última instancia, se vuelven contra él como tábanos enfurecidos.

(Las plumas respetuosas, Revolución, julio 1959. Visto en La Habana Elegante, segunda época)

Friday, March 1, 2013

Belkis Cuza Malé vs. Encuentro y Reina María Rodríguez

Los escritores y artistas promovidos por Encuentro son lo que son, no los marginados por la cultura oficialista, ni a los que se les escluye de la UNEAC o La Casa de las Americas. Los homenajes van y vienen como si se trataran de grandes escritores fallecidos, cuando en realidad en su gran mayoría son figurones turbios que viven publicando, paseando y comiendo mientras el pueblo de Cuba sufre hambre y represión.
   Dos Premios Casa de las Americas y todos esos viajes, y la existencia misma de esa “azotea” es de por sí una imputación. No soy yo la que acusa, son los propios hechos. Allí en Cuba todos los escritores oficiales colaboran con la Seguridad del Estado. Y punto.

(Fuera del juego. Respuesta a “Encuentro”, Blog Belkis Cuza Malé, marzo 2007)