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Friday, May 31, 2013

Félix Luis Viera vs. Rafael Hernández

Dicen que cuando las dictaduras están terminando, sus amanuenses comienzan a perder el contacto con la realidad, alucinan, o bien se unen con fuerza antes no vista, infamia mediante, en el intento baldío de evitar los estertores. Ya sabemos que estos amanuenses son personas que, sin en esta labor para sus regentes, no valdrían nada. De modo que mentir, según los dictados que les hagan copiar, no es cuestión que les quite el sueño. Ellos, mientras les paguen, se consuelan diciéndose que alguien tiene que hacer el trabajo sucio.

(La infamia de Rafael Hernández, Cubaencuentro, marzo 2013)

Thursday, May 30, 2013

José Álvarez Baragaño vs. José Lezama Lima

Así es, Lezama, poéticamente, representa la impotencia, porque la oscuridad sólo sirve para transmitir ideas oscuras; Lezama no transmite nada, su escritura es un esfuerzo que termina en fatiga inútil para el escritor y el lector. Lezama es un impotente verbal que no ha comprendido nunca la esencia del lenguaje.

(Orígenes: una impostura, Diario Revolución, marzo 1959)

Wednesday, May 29, 2013

Ernesto Hernández Busto vs. Rogelio Saunders

Todos estos comentarios no tienen por qué ser analizados con las toscas herramientas de una "ciencia de la cultura". Tal vez esa disciplina es la que te ha llevado a descubrir que toda cultura es esencialmente mestiza, cosa que no cuestiono. Pero de ahí a afirmar que el mestizaje es la única manera de entender la cultura va un buen trecho. Para mí la cultura es también la preservación de una serie de valores que el mestizaje pone en peligro. Así piensan también muchos judíos, a los que tú pones en la fila de los mestizos y "centrakas" hijos de Globalilandia, con gran horror de la grey de rabinos. Casi nada en la cultura tiene un signo unívoco: ni el multiculturalismo puede demostrar que el mestizaje es una virtud cultural per se, ni las numerosas filosofías de la Otredad conseguirán borrar el afán de la Cultura por decir siempre lo Mismo.
   Si tú prefieres ignorar numerosas afirmaciones de Lezama para concentrarte en la manera en la que colocó "una palabra detrás de otra", es que ya has entrado por esa "ciega puerta de la esclavitud ideológica" que me pronosticabas. Ya no querrás que te recuerden algunas cosas de Lezama. Déjame a mí pensar en su grandeza desde otro tipo de preguntas, que evitan esas molestas "zonas de silencio". De lo contrario, convertirás tu modus ponens en modus tollens, una manera de tomar el rábano de la discusión por las hojas y descalificar lo que no entra en el estrecho recinto de tus preferencias.

(¿’Modus ponens’ o ‘modus tollens’?, Cubaencuentro, marzo 2001)

Tuesday, May 28, 2013

Néstor Díaz de Villegas sobre Omar Pérez

Muchos años más tarde, mientras participaba en un congreso de escritores, coincidí con el hijo oculto del fauno en un hotel de Graz. Le pedí entrada a su habitación pestilente. La cabra tira al monte. Delante de mí apareció el vástago de Pan –pánico viene de allí– con las grandes legañas de la meditación trascendental petrificadas en los ojos. Olía a berrenchín de chivo. Sobre el cuello alto de una guerrera verdeolivo caían las greñas de la última fotografía en Bolivia. El hedor agridulce era de sobaco y sicote. Los dientes manchados de nicotina asomaron entre las hebras de la barba.
   Me mostró un folleto de tapas rojas escrito con tinta oscura, Lingua franca, en un dialecto políglota que incluía el inglés, el holandés y el italiano: la siringa de un judío errante, tricontinental. Jugueteó con su pasaporte cubano, y quiso entregármelo, para él no significaba nada, era el mismo que yo había perdido. Miró mi permiso americano de reentry, el de los sin patria –pero sin amo, en mi tumba un ramo, blah, blah–, color aqua, el color de Miami Vice.
   Le pregunté, acodado al mostrador de un Biergarten: “¿Cómo fue para ti descubrir esa verdad?”. Debí decir “la Verdad”. Fue devastador, me confió. Sopló la espuma del jarro. Devastador, sí. Casi me caigo del mundo. Movió el dedo en círculo alrededor de una oreja muenga, a la holandesa. Está en todas partes, le dije. Sí, está en todas partes, admitió, es imposible desentenderse de él. Te mira, te sigue, desde las vidrieras, desde las esferas, desde los tatuajes. Omnisciente. Omnipresente. Pantocrátor. Es una especie de maldición ser reos suyos, ¿no? Aún peor, arguyó, es ser su hijo.
   El extraño que entró en nuestras vidas de noche, el que abandonaba patrias sin despedirse, cargando pasaportes falsos. Siento una satisfacción enfermiza en haberme codeado contigo, le dije. En codearme por fin con el primer Hombre, mon semblable, mon frère. Y en un tono sacrílego: el que lleva en su carne la culpa de todos. Olía a maraña, a grajo, a chivo viejo. Cargo, le dije, con el pecado original del que hablaba tu padre, como se carga un bacalao a cuestas. “Toma”, insistió antes de marcharse, empujando el librito rojo, su diario. “Un tomo, para ti”.

(El hijo perdido, Blog Penúltimos Días, enero 2007)

Monday, May 27, 2013

Cintio Vitier vs. “La isla en peso” de Virgilio Piñera

Como ves, mi soliloquio no resulta menos confuso e incoherente que nuestra súbita discusión —apagada en el momento en que yo decía: “sólo hay formas”, frase que se me quedó sin intención entre las manos, emergiendo entonces, como al fin de toda oleada mental o efusiva, las formas sombrías de esos enormes objetos, húmedos aún del caos, que estaban invisiblemente vigilándonos. Y este recuerdo a su vez me recuerda por la misma razón que hace vibrar la octava más alta de cualquier sonido— que lo único que sí no puedo compartir de tu poema es la descripción general, de una isla —¿en qué siempre lejanísimo trópico? — donde yo nunca he vivido ni quiero vivir. Porque mi patria, la que está formándose y yo estoy formando en mi medida, nada tiene que ver con esa pestilente roca de que hablas. Y no es que no haya pestilencia y mediodías como un ojo imbécil aquí, ni que yo deje de comprender que lo que nos falta para parecernos a la Guayana o a la Martinica (si es que son tan infernales, o, pero, como sugieres, sólo fango) lo añade tu necesaria fantasía, tu desenfrenada vocación de cáncer —ya que en última instancia no hay lección que no sea vocativa—, tu pasta, en fin, de persona infausta; no es que ignore tampoco los prodigiosos, definitivos aciertos que ha bañado tu tinta: es que, yendo derechamente al grano, lo folklórico sólo tiene peso y vida en el folklore (usufructo bien ganado por Guillén), y el folklore en los países nuevos, al revés que en los maduros, es lo más superficial (evidencia que no sé cómo no han asimilado los nativistas que se apoyan en ejemplos europeos); de modo que, desde mi punto de vista, huelgan todos esos elementos sociales y sociológicos, constitutivamente intrascendibles, en un intento como el tuyo, ¿a qué gastar fuerzas contra lo que no tiene fuerza alguna, desluciendo el gran impulso de expresión con esos trofeos estériles?
   El error de tu poema (de este poema; no, por ejemplo de “La destrucción del Danzante”, página extraordinaria) es, claro está, tu propio error. Hay que ir, en poética como en teología, de las realidades a la realidad. Y entonces, regresar. El amor de lo perecedero constituye para mí la sustancia de la aptitud artística, pero ese amor sólo puede tener un sentido, el de la resurrección. No vamos a convertir la poesía en un positivismo sonámbulo y carnavalesco. Tu esfuerzo magistral demuestra que el detenerse en las realidades, esa especie de suspensión del juicio poético, ese ateísmo en vacaciones por la imaginación cósmica, lastra la mejor calidad contemplativa con su peso muerto, insalvable. ¿Qué les falta a tu poema, sino esa llama tácita o atmosférica que debe encender la voz humana, y tal es su oficio, en las realidades más opacas? La imagen traspasada de talento es una cosa tristísima si no se la emplea para que algo resucite. Lo que nace sin resurrección es un aborto.

(Virgilio Piñera, de vuelta y vuelta. Correspondencia 1932-1978, Ediciones Unión 2011)

Friday, May 24, 2013

Lisandro Otero vs. Enrico Mario Santí y Encuentro

Veo, con sorpresa, que en el número 16/17 de la revista que diriges aparece publicado un panfleto, del señor Santí, en el cual repite las calumnias que tradicionalmente la contrarrevolución más iracunda y extremista ha vertido sobre mí. Con un lenguaje propio de la superada Guerra Fría, con un odio vehemente que recuerda las duras contradicciones de los años sesenta, ese texto no constituye una pieza de crítica literaria sobre mi reciente libro de memorias, sino es una antología de maledicencias, tergiversaciones, infamias y mendacidades que durante algún tiempo la obsesión de algunos fanáticos ha difundido.
   Pudiera aclarar, punto por punto, las imputaciones y demostrar que constituyen imposturas, pero esta agresión no merece el esfuerzo.
   Ese texto forma parte de la nueva campaña y ha sido distribuido profusamente, con una ansiedad propia de iniciativas más dignas. Sé que publicaciones prestigiosas lo han rechazado. Creo que demerita a Encuentro prestarse a esta maniobra del resentimiento y me pregunto qué razones pueden haberte inducido a sumarte a este propósito.

(Carta a Jesús Díaz, Encuentro de la cultura cubana, No. 18, 2000)

Thursday, May 23, 2013

José María Chacón y Calvo vs. “El Príncipe Jardinero y Fingido Cloridano”, de Fray José Rodríguez (sic)

Se ve por la acción que es un drama pseudorromántico. Torneos, lances caballerescos, disfraces, idilios, etc, todos los caracteres del falso romanticismo están ahí. Como obra dramática no vale absolutamente nada. Es meramente un dato histórico. En cambio tienen cierto valor poético algunos de los versos. Son francamente líricos y revelan en su autor un frecuente trato con Calderón.

(Ensayos de literatura cubana, Madrid, 1922)

Wednesday, May 22, 2013

Roberto Luque Escalona vs. Norberto Fuentes

Los demás, los que se quedaban para aplaudir y apoyar, una mayoría abrumadora en número, exigua en talento, se agotaban en la búsqueda de lo positivo, lo optimista, lo "revolucionario", tratando desesperadamente de complacer al Che Guevara (lo cual era difícil) y a Fidel Castro (totalmente imposible). Ello produjo unos niveles de abyección que me resulta difícil exponer. Sin embargo, lo intentaré. ¿Recuerdan a Plácido y a Zenea, los escritores fusilados? Cien años después de Zenea tuvimos a Norberto Fuentes, el escritor fusilador. Según cuenta en su libro Cazabandidos, participó en el fusilamiento de un alzado cuando era corresponsal de guerra en el Escambray.

(El silencio de los carneros, La Nueva Cuba, junio 2006)

Tuesday, May 21, 2013

Fausto Masó vs. Jorge Mañach

Mañach siempre se ha quedado a medias. Ha podido serlo todo en Cuba y no ha sido en definitiva casi nada. Su conducta política es irresponsable, pero a cada hombre se le debe juzgar según lo que ha pretendido ser. Mañach y los hombres de su momento hablaron de la Alta Cultura y no la hicieron. No creyeron en el pueblo, y han quedado retrasados. Pertenecen al pasado, no al presente.

(Revolución, mayo 1959, Citado por Carlos Espinosa en Polemiza, que algo queda, Cubaencuentro)

Monday, May 20, 2013

Facultad de Humanidades, Universidad de La Habana vs. “Esta tarde se pone el sol”, de Daniel Iglesias Kennedy

Por Cuanto: Con las pruebas practicadas en el expediente disciplinario seguido contra el alumno Iglesias Kennedy, analizadas en su conjunto, ha quedado comprobado que dicho alumno, desde su ingreso en la Facultad de Humanidades, ha mantenido una conducta social inaceptable para graduarse en la carrera que cursa en dicha Facultad, y aunque ha obtenido resultados docentes satisfactorios, sus relaciones con los demás alumnos en la esfera de las tareas sociales y políticas no han resultado igualmente satisfactorias, sino por el contrario, caracterizadas por una serie de incidentes y malas actitudes, tales como su hipercriticismo con relación a la Revolución, chistes y expresiones no revolucionarias, resistencia a aceptar las críticas de sus compañeros y dirigentes de las organizaciones de masas estudiantiles, agresividad ante los planteamientos que se le formulan ante sus malas actitudes, mal comportamiento en las tareas productivas, habiendo resultado infructuosos todos los esfuerzos realizados, tanto por sus compañeros estudiantes como por las autoridades universitarias, a la finalidad de que dicho alumno superara sus debilidades ideológicas y rectificara su conducta incorrecta.
   Por Cuanto: La novela escrita por el alumno Iglesias Kennedy titulada Esta tarde se pone el sol, para su presentación al concurso de la Casa de las Américas es, por sí misma, una prueba de las debilidades ideológicas de su autor y de la participación de éste en actividades antisociales desarrolladas por elementos disolutos en contubernio con agentes extranjeros, pues en dicha novela se recogen aspectos autobiográficos que reflejan esa participación en tales acciones; pudiendo concluirse que la referida novela está en contradicción con los principios establecidos por el Congreso de Educación y Cultura y con la moral comunista.

(Citado por el autor en Comportamientos adecuados, Revista Hispano Cubana, No. 6, 2000)